Mercado de Chicago

La previsión de un clima favorable para los cultivos volvió a ser el principal fundamento bajista; el cereal se cotizó a US$ 142,81 y la oleaginosa a US$ 332,17, con quitas de 2,36 y de 5,42 dólares, respectivamente; saldo negativo en el mercado local.

El clima no es una amenaza para los cultivos. Esa sólo afirmación de los climatólogos, que fue acompañada por pronósticos de lluvias normales para buena parte del Medio Oeste de los Estados Unidos durante las próximas dos semanas, acentuó la caída de los precios del maíz y de la soja, que completaron ayer la cuarta rueda bajista consecutiva en la Bolsa de Chicago, tras caer un 1,6 por ciento.

Al momento de fijar los ajustes de la rueda, las pizarras del mercado estadounidense mostraron quitas de US$ 2,36 sobre los contratos julio y septiembre del maíz, cuyos precios resultaron de 142,81 y de 145,96 dólares por tonelada. En lo que va del segmento bajista estas posiciones perdieron un 5,5 y un 5,4% respecto de los 151,17 y de los 154,32 dólares vigentes el viernes pasado, respectivamente.

En el caso de la soja, los contratos julio y noviembre resignaron ayer en la Bolsa de Chicago US$ 5,42 y 5,33, al terminar la rueda con ajustes de 332,17 y de 335,56 dólares por tonelada. Desde el cierre del viernes pasado, con valores de 345,03 y de 349,07 dólares, estas posiciones acumulan pérdidas por un 3,7 y por un 3,9%, respectivamente.

Lo visto en ambos casos -sobre todo con el maíz- fue la pérdida de la prima por riesgo climático construida durante los primeros días de junio, cuando las previsiones de los meteorólogos apuntaban a tiempo seco y a temperaturas por arriba del promedio usual para la época en las principales zonas agrícolas estadounidenses. Ayer, en su mapa sobre monitoreo de la sequía al 20 del actual, el Centro Nacional de Mitigación de la Sequía mostró que respecto del registro vigente una semana atrás la proporción de tierras con déficit de humedad en el Medio Oeste de los Estados Unidos se redujo del 25,9 al 13,2%, mientras que la superficie afectada por condiciones de sequía moderada se achicó del 3 al 1,9 por ciento.

Vale recordar que recientemente se terminó de sembrar el maíz y que en estos días finaliza la implantación de soja. Según el último informe semanal del USDA sobre el estado de los cultivos, el 67% del cereal y de la oleaginosa están en estado bueno/excelente, por debajo del 75 y del 73% vigente un año atrás, respectivamente.

Con el cierre de ayer, el valor de la soja en Chicago retornó al nivel más bajo desde abril de 2016, producto de la presión no sólo del clima, sino de una superficie sembrada prevista en 36,22 millones de hectáreas, un 7,3% mayor a la del ciclo 2016/2017, de 33,75 millones.

La devaluación de las monedas de Brasil y de la Argentina en lo que va de la semana fue otro fundamento bajista para las cotizaciones de la soja y del maíz de los Estados Unidos, dado que mejora la competitividad de los granos sudamericanos en el mercado exportador, en detrimento de la mercadería estadounidense. En lo que va del segmento comercial el real y el peso se devaluaron un 1,5 y un 0,7% frente al dólar, respectivamente.

En cuanto a trigo, en la Bolsa de Chicago el cierre fue bajista, en simpatía con los granos gruesos. En efecto, las posiciones julio y septiembre perdieron US$ 1,20 y 1,56, mientras que sus ajustes fueron de 169,48 y de 174,63 dólares por tonelada. En cambio, en la Bolsa de Kansas los mismos contratos casi no registraron cambios, dado que julio se mantuvo estable en 171,87 dólares y que septiembre sumó US$ 0,09 al cotizarse a 178,48 dólares.

El pobre estado de los cultivos estadounidenses y la previsión de una oferta global inferior a la registrada en la campaña precedente son los factores que mantienen los precios del trigo relativamente a resguardos de la tónica bajista del maíz y de la soja.

Quebranto doméstico

El mal momento del valor de los granos gruesos en el exterior también se reflejó en el mercado doméstico, donde las ofertas de los compradores se mantuvieron deprimidas. El caso más significativo es la soja. Las fábricas ofrecieron en forma abierta $ 3650 por tonelada disponible para las terminales del Gran Rosario, $ 50 menos que anteayer y $ 350 por debajo de los $ 4000 vigentes entre el 6 y el 8 del presente mes. Los volúmenes negociados fueron muy escasos.

En el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba), las posiciones julio y noviembre de la soja perdieron US$ 1,70 y 2,30, mientras que sus ajustes fueron de 235,80 y de 245,20 dólares por tonelada.

Por tonelada de maíz la exportación pagó $ 2100 para la zona del Gran Rosario, por debajo de los 2150 pesos de anteayer. "La oferta podía mejorar $ 50 por lotes grandes, pero en general hubo muy poco movimiento", indicó la Bolsa de Comercio de Rosario en su comentario diario. En Necochea el retroceso fue de 2200 a 2150 pesos, mientras que en Bahía Blanca el cereal se mantuvo estable, en 2250 pesos.

En el Matba, las posiciones julio y septiembre del maíz bajaron US$ 0,90 y 0,60, mientras que sus ajustes fueron de 134 y de 139,20 dólares por tonelada.

Respecto del trigo, se cotizó a $ 2700 por tonelada para Necochea, con una baja de $ 50, y para Bahía Blanca, donde el valor implicó una mejora de $ 30. Para el Gran Rosario la oferta de la exportación se mantuvo en estable, en 2650 pesos por tonelada.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires informó que los molinos pagaron entre 2500 y 2900 pesos por tonelada de trigo, según calidad, procedencia y forma de pago.

Por trigo de la próxima cosecha las ofertas de la exportación se mantuvieron firmes en US$ 170 por tonelada para el Gran Rosario y para Bahía Blanca. En el Matba, la posición enero bajó un dólar y cerró con un ajuste de 167 dólares por tonelada.

Fuente: La Nación – Dante Rofi

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